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LA ELECCIÓN DE DIOS vs LA ELECCIÓN DEL HOMBRE

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LA ELECCIÓN DE DIOS vs LA ELECCIÓN DEL HOMBRE

Mensaje por charlye43 el Miér Ene 04 2012, 21:24

“… ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por Su buena voluntad” (Fil. 2: 13)

Cuando personalmente descubrí el error en el que estuve por años y años al creer que el sostenimiento de mi salvación era un asunto que dependía de mí y de mis fuerzas, lo abandoné.

Dios sostenía mi salvación, pero al mismo tiempo yo también, y es como que el Señor me miraba y movía la cabeza como diciendo: “¡No hagas lo que sólo Yo puedo hacer!”.

En un punto, entendí que la salvación no sólo es un regalo de Dios, sino que es la obra exclusiva de Dios en el salvo. Ineludiblemente este entendimiento me abrió la puerta de la fe para creerle a Dios, confiar en Él, y crecer en santificación, sin miedos, sin inseguridad, sin legalismo, sin rigorismo; de manera auténtica.

Ahora soy libre de aquel peso, porque creo que mi salvación es Cristo en mí (Gl. 2: 20), y Él es fiel para guardar mi depósito para aquel día: "porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día" (2 Ti. 1: 12). Y yo sé en quien he creído porque Él se ha revelado a mí, no porque haya algo bueno en mí, por mí mismo.

Muchos dicen que son salvos porque un día tomaron lo que se dice comúnmente según el planteamiento arminiano, “una decisión para Cristo”, como si el hombre pudiera decidir aceptar a Cristo (Jn. 15: 16). Muchos lo hicieron, y ya hace tiempo que no están con nosotros. No están con nosotros porque jamás fueron de nosotros (1 Jn. 2: 19); jamás fueron salvos. Es trágico ese engaño.

Una decisión "para Cristo", atrás en el tiempo, no garantiza una salvación. El fruto de santificación (no religiosidad, ni legalismo propio de los fariseos), eso sí evidencia una salvación. Ese fruto verdadero es lo que vale, lo otro es simple y rancia religiosidad.

Basados en una simple oración sincera, pero humana, eso no garantiza la salvación en esa persona. No se debe engañar a la gente así. Cuando Dios actúa y convierte a esa persona, la cosa es diferente. Siendo así, el fruto de salvación se ve inmediatamente en ese individuo, y se ve conforme se aprecia su caminar con Dios, alejado de su antiguo caminar conforme al espíritu del mundo (1 Juan 2: 15-17). Por eso dijo Jesús: por sus frutos les conoceréis.

Dicho todo esto, les sugiero lean el siguiente artículo, de mi amigo y miembro de Centro Rey, Oscar Vilches, el cual creo ayudará a esclarecer más todo esto desde un posicionamiento más teológico.

LA ELECCIÓN DE DIOS vs LA ELECCIÓN DEL HOMBRE

Por Oscar Aº. V - M

Como cristianos, no podremos ir muy lejos, si no sabemos dónde estamos; y posiblemente muchos no sabremos dónde estamos, por estar perdiendo la vista de dónde venimos; en ese sentido, estamos perdiendo nuestra identidad. Mirar atrás es volver a la raíz para fortalecer el tronco. No intentemos cuestionar la elección de Dios, Dios no utiliza la Historia, Dios hace la Historia, es Su Historia.

Cuando nos llamamos Calvinistas, no lo hacemos en el sentido de 1ª Corintios 1:12, haciendo hincapié en el yo y dividiendo la Iglesia, sino meramente distinguiéndonos de otras visiones cristianas, e intentando atraer, en humildad, a toda la Iglesia a una mejor visión de Dios.

Los arminianos tienen miedo de una interpretación calvinista que hiciera a Dios autor del pecado y al hombre un autómata; esto les lleva a colocar la elección después de la gracia, es decir, que Dios decreta salvar a los pecadores que se arrepienten y creen en Cristo, por lo que, sabiendo quiénes serán estos, los elige. En otras palabras, Dios escoge a los que antes le han escogido a Él, y estos son los hombres. Un sin sentido.

Nosotros por nuestra parte recurrimos con frecuencia a la palabra calvinismo para designar aquella parte de la verdad divina que enseña que la salvación es sólo por la gracia. Creemos firmemente que lo que comúnmente se llama calvinismo no es más, ni menos, que aquel sano y antiguo Evangelio de los puritanos, de los mártires, de los Apóstoles y del Señor Jesucristo.

Por ello damos toda la soberanía y magnificencia a Dios y nos ratificamos frente a las posiciones arminianas, desde el rigor teológico y argumentario, teniendo que cuestionar sus bases doctrinales interpretativas, puesto que:

1º Todo lo que se deja a la capacidad del hombre, se le quita al poder de Dios.

2º Convierten a Dios un mero estipulador judicial, el que se salva es el hombre a sí mismo, que cumple meramente las condiciones expuestas.

3º Hacen a Dios depender de su conocimiento, y no libre en su soberana voluntad, pues sólo podrá salvar a los que ve que se van a salvar.

4º Transforman la muerte de Cristo en meramente representativa y no efectiva (solo será efectiva si es sustitutiva); nos pone en el camino (Juan 14:6), pero no es el camino; nos abre la puerta, pero no es la puerta (Juan 10:9). Para que la muerte de Cristo tenga valor delante del Padre, el pecador tiene que aceptarla y poner su fe en ella.

5º Cuestionan la gracia: Si la gracia es para todos, ya no es gracia, puesto que podrá exigirse y demandarse, de ese modo alguno podría decir que el Espíritu no obró más, o igual que en otros. Si se responde que Dios elige en quién actuará más o menos el Espíritu, podrá decirse también que podrá hacerlo en ciertos pecadores hasta que estos crean, quieran o no, aunque tarden toda la vida. Si se responde que dependerá al final de la voluntad del pecador, ¿para qué enviar al Espíritu a forzar esa voluntad, quizá al final sea en vano?

Nuestro posicionamiento bíblico, una vez más pone de de manifiesto la fidelidad a la Palabra y al orden salvífico establecido por Dios:

1º Toda naturaleza humana está afectada y arruinada por la Caída: es la depravación total del ser humano.

2º Dios quiere elegir a algunos, según su soberana voluntad, para darles el arrepentimiento y la fe y, por tanto la salvación: elección incondicional.

3º Para ello Cristo muere en el lugar del pecador, por lo que la deuda del pecado queda pagada: expiación limitada.

4º Esa confianza, puesta en la Cruz, es por la obra del Espíritu Santo en esos pecadores: gracia irresistible.

5º Por lo cual, todos los Santos, elegidos, creyentes... están seguros por la eternidad, en la mano y promesa de Dios: perseverancia final de los Santos.

Consecuencias…

Las consecuencias de la práctica arminiana, implican una desautorización manifiesta en referencia al poder y soberanía de Dios, ya que menoscaba la autoridad del Creador del hombre.

A efectos prácticos, valdría la pena destacar la carga con la que vive el día a día el arminiano en relación con la fe y la salvación:

En cuanto a la fe, éste profesa una fe vacía y falsa, dado que es el mismo quien la "fabrica", colocándola como nexo de unión con Dios, conllevando ésta el riesgo de, al no ser proveniente de Nuestro Señor, se pueda llegar a "evaporarse" en cualquier momento, ocasionando la decepción y el abandono del "creyente".

Una segunda carga la entraña el concepto salvífico, ya que en la fe arminiana es el hombre quien decide por voluntad propia y por sus propios medios la obtención de la salvación. Creando en su interior una situación de intranquilidad constante en una carrera de fondo, sin llegar nunca a la meta final, dado que el arminiano nunca sabe en qué momento determinado es salvo o no.

Por lo tanto el arminiano cuenta con cargas añadidas que el mismo aporta, llegando a un estado de angustia en cuanto a la salvación de sus seres queridos y del mundo en general, no pudiendo descansar en Dios en ningún momento, contagiando esa carga en relación a la aceptación de Cristo en los demás, convirtiendo un mero paso testimonial y simbólico en una acción transcendental, completamente ajena a los designios de Dios.

Y también sabemos…

De todas maneras, tenemos que decir al arminianismo o a los detractores de la doctrina calvinista que:

Sí; el ser humano nace con cierta gracia o amor de Dios que le capacita para hacer obras “buenas” entre los hombres y para los hombres, aunque ante Dios y para salvación no tienen valor alguno. Es porque el hombre no es todo lo malo que podría ser, porque Dios no deja que sea así, por Su naturaleza amorosa.

Sí; Dios conoce el destino y fin de cada uno, es porque Él es el dador y hacedor de ese destino.

Sí; la predicación salvación se ofrece a todo el mundo; esto es porque Cristo murió por toda clase de personas, sin distinción de raza, cultura, sexo o gravedad de pecado.

Sí; no es menos cierto que el Espíritu Santo es “resistido” por multitud de desgraciados que no han querido arrepentirse. Todos están sin excusa, así como también cada creyente, hasta que Dios le proporciona un corazón nuevo.

Por lo tanto podemos afirmar que el arminianismo cuestiona la soberanía de Dios, llegando incluso al chantaje en cuanto a la Salvación, configurándose en una doctrina que cuestiona abiertamente el poder Dios. Y eso solo tiene un nombre: herejía. Que cada cual asuma sus consecuencias.

Dios les bendiga.

Noviembre 2011
www.centrorey.org

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Re: LA ELECCIÓN DE DIOS vs LA ELECCIÓN DEL HOMBRE

Mensaje por cyberkalo el Vie Ene 06 2012, 05:15

La Predestinación Calvinista Es Falsa

I. ¿Que Es La Predestinación Calvinista?

A. El calvinismo (la enseñanza de Juan Calvino, fundador de la Iglesia Presbiteriana) presenta al mundo "otro evangelio" aparte del evangelio predicado por los apóstoles (Gál. 1:8,9). Enseña que antes de la fundación del mundo Dios eligió o predestinó a cierto número de hombres para vida eterna y cierto número de hombres para condenación. Esta lla­mada "elección" se hace incondicionalmente (es decir, sin tomar en cuenta la obediencia o desobediencia, la sujeción o rebeldía de los hombres).

B. La Biblia habla de la presciencia de Dios. Creemos de todo corazón que Dios sabe todo, su conocimiento no es limitado en ninguna forma. El habla del futuro como si fuera historia. Pero la predesti­nación calvinista no se refiere a la pre­sciencia de Dios, sino a que Dios predes­tinó o predeterminó la salvación o la perdición de cada individuo. Hay gran diferencia entre la presciencia de Dios, y la teoría de que Dios haya predetermi­nado y prefijado el destino final de cada individuo que jamás haya nacido o que nacerá en el

futuro.

C. Dios sí ha predestinado o prede­terminado algunas cosas, y es importante estudiar los textos que lo afirman (véanse sermones sobre el propósito de Dios, Romanos 8:28-30; Efes. 1:4-11), pero no ha predestinado la salvación o perdición de ciertos individuos sin tomar en cuenta la voluntad y el carácter de ellos. En este estudio vamos a observar varias obje­ciones a la predestinación calvinista. (Los siguientes puntos se hallan en un artículo escrito

por el hno. Mike Willis en Truth Magazine, 31-8-78).

II. La Predestinación Calvinista Cambia La Base De Nuestra Salvación.

A. Somos salvos por la sangre de Cristo. Sin la expiación hecha por Cristo en la cruz nadie podría ser salvo. ¿La sal­vación depende de Cristo!

B. Pero según la doctrina calvinista la salvación depende de la elección arbitraria de Dios antes de la fundación del mundo; es decir, mucho antes de nacer nosotros Dios ya había decidido cuáles in­dividuos serían salvos y cuáles serían con­denados. Esta decisión fue hecha antes de que Cristo muriera, y según el calvinismo, Cristo solamente murió por los "elegidos" (aquellos individuos que fueron escogidos para la salvación).

C. Según esta teología la muerte de Cristo fue simplemente el drama que se llevó a cabo de acuerdo con la doctrina calvinista de la elección.

III. Sentimos Repugnancia Hacia La Pre­destinación Calvinista Al Contemplar La Naturaleza De Dios.

A. Dios es omnisciente, posee toda sabiduría, es sumamente bueno y justo.

B. Pero según los calvinistas Dios de­cretó algo que nunca se puede llamar bueno, porque afirman que Dios creó la mayoría de los hombres para la conde­nación eterna; que algunos hombres y án­geles fueron creados y predestinados al infierno -- ¿para la alabanza de su gloria!

C. Según esta teoría Dios demostró su gloria haciendo lo que es completamente contrario a su amor, misericordia y justi­cia.

D. Es totalmente contrario a su justi­cia porque afirma que Dios salva y condena a los hombres sin tomar en cuenta cómo viven, si obedecen o no.

E. Contradice su amor y bondad porque enseña que Dios ha predetermi­nado el mal más grande -- la condenación eterna en el infierno -- para el mayor número de sus criaturas.

F. Por lo tanto, afirmamos que esta teología es totalmente contraria a la naturaleza de Dios como revelada a través de la Biblia y, por lo tanto, es repugnante para todo creyente sincero.

IV. La Predestinación Calvinista Es Con­traria A La Naturaleza Del Hombre.

A. El hombre se presenta en las Es­crituras con la capacidad de escoger (libre albedrío) entre la vida y la muerte (Josué 24:15).

B. Sin embargo, según el calvinismo el hombre no puede, de su propia voluntad, escoger la salvación, porque Dios ya hizo esa decisión por él antes de la fundación del mundo.

C. Según la teoría calvinista Adán y Eva tuvieron que pecar (afirman que así fueron creados), porque Dios ya había decretado que iban a pecar. Entonces, cuando cumplieron con este decreto de Dios, El les castigó, expulsándolos del huerto de Edén, y les quitó su libre albedrío.

D. Dicen que el hombre tiene que pecar, que no puede dejar de pecar, y que Dios no les da a los reprobados la gracia necesaria (como la da a los elegidos) para que sean movidos a aceptar el evangelio; y luego como broche de oro condena a los reprobados al infierno por ser pecadores no arrepentidos.

E. Compárese esta teología falsa con lo que la Biblia dice acerca del hombre: que puede aceptar (Sal. 119:30; Mat. 11:28-30; Apoc. 22:17), o rechazar (Luc. 7:30; 2 Tes. 1:7-9).

F. Cualquier teoría que enseñe que lo que el hombre hace no afectará su salvación es una doctrina contraria a la naturaleza del hombre como se revela en las Escrituras.

V. La Predestinación Calvinista Es Con­traria A La Naturaleza De Vida Eterna.

A. La vida eterna se presenta en la Biblia como la "herencia de los hijos de Dios" (Tito 3:7).

B. Es el "galardón" de los que sufren por Cristo (Mat. 5:12).

C. Es la recompensa de los que pe­lean la buena batalla (1 Tim 6:12).

D. Es la corona de los que son fieles hasta el fin (Apoc. 2:10; 2 Tim 4:7).

E. Pero según la doctrina calvinista la vida eterna se da a un grupo de individuos que Dios escogió arbitrariamente antes de la fundación del mundo, y no se basa en la aceptación del evangelio, ni en la fideli­dad, ni en luchar por la fe, etc., sino sola­mente en la elección de Dios.


VI. La Predestinación Calvinista Es Inju­riosa A La Salvación Del Hombre.

A. Cuando se predica esta doctrina falsa, se le dice al hombre que él no puede hacer nada que afecte su salvación, para bien ni para mal.

B. Entonces ¿con qué motivo hará algo bueno? Si hace bien, si trata de obedecer la voluntad de Dios, esta obe­diencia no le ayudará en absoluto si él fue enviado a la condenación. Además, el hacer mal y el desobedecer a Dios no le hará daño si es de los elegidos para sal­vación.

C. Entonces, ¿por qué preocuparse por su alma? ¿Por qué orar, estudiar la Biblia, ayudar a los necesitados, predicar a otros? No tiene sentido hacerlo.

VII. La Predestinación Calvinista Sig­nifica Que Dios Sí Hace Acepción De

Personas.

A. Las Escrituras enseñan claramente que Dios no hace acepción de personas

(Hech. 10:34,35; Rom. 2:11; Gál. 2:6; Efes. 6:9).

B. Pero el calvinismo choca con estos textos, los contradice, porque

afirma que Dios favoreció a algunos y reprobó a otros.

VIII. La Predestinación Calvinista Des­truye El Consuelo Del Evangelio.

A. El evangelio ofrece gran consuelo al pecador (Mat. 11:28-30).

B. Pero ¿qué consuelo hay en la doc­trina de que Cristo murió sólo por los "elegidos" y que no murió por todos los pecadores en el mundo? ¿Cómo hallará consuelo el pecador cuando sabe que muy posiblemente él no es uno de los elegidos, sino que bien puede ser uno de los reprobados?

C.¿Qué consuelo para el pecador que no puede estar seguro que Cristo en verdad murió por él? A lo mejor no murió por él. ¿Cuál consuelo hay en saber que la obediencia y los sacrificios por Cristo no cuentan para nada?

Conclusión:

A. La predestinación calvinista hace burla del plan y propósito de Dios de tener un pueblo que de su propia voluntad y con todo amor, convencido y movido por el poder del evangelio, acepte la salvación que Dios ofrece, y que de su propia volun­tad y con todo amor ponga diligencia para transformarse a la semejanza de Dios.

B. Hace de Dios un monstruo cruel que da vida a muchos hombres sin darles la oportunidad de escoger entre la sal­vación y la condenación, y luego les castiga por ser lo que fueron predestina­dos a ser.

C. Hace burla de la gran comisión de predicar el evangelio a toda criatura porque la mayoría de los hombres ya fueron predestinados al infierno.

D. No se trata del conocimiento (presciencia) de Dios, aun desde antes de la fundación del mundo (Hechos 2:23; 4:27,28; 1 Ped. 1:20; etc.). No ponemos en tela de juicio la presciencia de Dios. El puede saber quiénes serán salvos y quiénes se perderán, sin predestinarles arbitraria e incondicionalmente para sal­vación o para condenación.

E. La doctrina calvinista presenta una redención incondicional y arbitraria para los "elegidos", y una condenación incondi­cional y arbitraria para los "reprobados".

F. La predestinación (o elección) bíblica tiene que ver con el escogimiento (elección) por Dios de un pueblo especial a través del evangelio, y todo el mundo es invitado por el evangelio (Mat. 11:28; Apoc. 22:17). Todos los hombres tienen libre albedrío; pueden aceptar o rechazar el evangelio de Cristo. Luego serán re­compensados o condenados de acuerdo con su decisión.

G. Dios no quiere que nadie se pierda, 1 Tim. 2:4; 2 Ped. 3:9; Isa. 55:7; Ezeq. 33:11; la teoría de la elección o reprobación incondicional enseñada por el calvinismo hace burla de estos her­mosos textos.

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