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2ª Parte de la Secta de los Testigos de Jehová, su Historia

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2ª Parte de la Secta de los Testigos de Jehová, su Historia

Mensaje por charlye43 el Vie Nov 26 2010, 06:11

La cuestión comienza ya en el Edén, donde Adán y Eva habrían recibido los dones preternaturales (ausencia de fatiga, y una vida eterna), pero no la presencia de Dios en ellos (la Gracia), ni la visión beatífica en el cielo. En la teología jehovista se ignora por completo lo que los cristianos conocemos como una vocación a una vida propia y verdaderamente sobrenatural.
Apoyados en una interpretación retorcida de algunos textos bíblicos han imaginado la siguiente historia (Cf. Sea Dios Veraz, c. V, pp. 54 ss. - el vocabulario de la síntesis, procura mantener la fidelidad al lenguaje original del texto).
Lucifer, gozaba de una posición muy alta en la familia de Dios, era muy hermoso, y tenía un puesto de mucha importancia: era "superintendente de la humanidad"; su deber era ayudar a los hombres a cumplir los requisitos de Dios y educarlos en cuanto a una relación adecuada con Él.
Pero este querubín deseó la devoción y adoración de los hombres para sí mismo y se reveló contra la orden teocrática. El primer pecado fue el suyo, la mentira que dijo a Eva: "vosotros no moriréis". Por esta mentira Dios lo condenó a muerte pero aplazó la sentencia a fin de permitirle constituir una posteridad.
La rebeldía de Lucifer está indicada por el nombre nuevo que recibirá: Satanás. El pecado de Adán y Eva fue el acto material de comer el fruto, siendo la consecuencia de esta caída la pérdida de la vida eterna sobre esta tierra.
La caída de Adán aumentó la ambición de Satanás, llegando a desafiar a Dios al decirle que no podía poner hombres sobre la tierra que él no fuese capaz de hacer pecar. "Estas palabras en sí no se encuentran en la Biblia, pero la evidencia (¿ ?) de que él las pronunció en sustancia es clara e inequívoca", afirma el juez Rutherford en "Sea Dios veraz", c. V, p. 57. Pero desde Abel, Jehová ha tenido testigos sobre la tierra, el mayor de todos los cuales ha sido -a juicio de la Sociedad- Cristo Jesús.
La demonología jehovista se completa con la afirmación de que hasta el diluvio, Satanás y los demás ángeles podían revestirse de carne humana para apartar a los hombres de Dios, pero entonces este privilegio les fue retirado. Junto a los hombres que los seguían, los demonios formaron entonces una organización diabólica visible (los hombres malos) e invisible (los demonios), que corresponde inversamente a la organización teocrática de la Watchtower. Satanás se habría convertido en rey del mundo en el 607 A.d.C. con la caída del gobierno teocrático de Jerusalén. Incluso pareciera que Cristo muerto por sus agentes (Cf. Sea Dios veraz, c. V, p. 59).
Su gobierno se extendió siete tiempos, 2520 años, concluyendo en 1914 cuando sostuvo una guerra con Cristo en el cielo, como resultado de la cual fue vencido y precipitado sobre la tierra, donde provoca ahora dificultades increíbles para las que se vale de las religiones, la organización política y toda otra organización que no sea, por supuesto, la Sociedad. Sostienen que la batalla de Harmagedón destruirá su organización, y él y sus demonios serán atados por mil años y arrojados al abismo y finalmente será aniquilado (La síntesis de la demonología ha sido tomada de Hebert, G. Los Testigos de Jehová, pp. 184-185).
A consecuencia de este pecado original, todos los hombres nacen pecadores, imperfectos y condenados a muerte. La redención es el rescate del hombre de esta condenación:
"La cosa que se compra con el precio rescatador se identifica en la declaración de Jehová Dios dirigida al Adán perfecto concerniente a lo que se perdería mediante el pecado y la desobediencia: 'De seguro morirás' (Gn 2,17). Lo que se perdió fue la vida humana perfecta, con todos los derechos y esperanzas terrenales."(Sea Dios veraz, c. X, p. 113).
El Verbo (es decir Jesús) vino a "redimirnos" como hombre perfecto, semejante a lo que era Adán antes de la caída, por lo que él podría haber vivido eternamente sobre la tierra pero quiso pagar el rescate por la humanidad entregando su vida humana perfecta; esta "vida humana perfecta que Jesús cedió al morir es la cosa de valor que lleva a cabo la compra de aquello que Adán perdió para toda su prole debido a su desobediencia... ". Ese sacrificio, "fue presentado en el cielo como una ofrenda redentora por el pecado, por el resucitado y glorificado Cristo, porque él fue resucitado como criatura espiritual e inmortal, ya no siendo él un hijo humano de Dios" (Sea Dios veraz, c. X ).
Pero que nadie se engañe, esta redención no es universal, no alcanza a todos los hombres. Adán por ejemplo, no está incluido. "Porque fue un pecador voluntarioso, fue sentenciado a la muerte, y murió merecidamente". Según la Sociedad, existen 3 clases de pecados (La clasificación de los pecados es de Hebert, G., Los Testigos de Jehová, p. 186):
El pecado original, heredado y que puede ser borrado (original originado). * El pecado original, que lleva a una destrucción irrevocable. Este es el pecado de Adán (original originante), razón por la cual "Adán no está incluido entre los rescatados". En este pecado incurren todos los que desobedecen la ley de Dios consciente, deliberadamente, y de manera habitual. A estos pecados no se aplica el sacrificio de Jesús. * El pecado que no lleva a la muerte. Son pecados de debilidad, que se lamentan después de haber sido cometidos. Dios olvida estas faltas merced al arrepentimiento y la firme decisión del pecador de seguir la ley.
El pecado, no es la transgresión a los mandamientos del decálogo, estos fueron abolidos por Jesús: "... muchos se asombran cuando se les informa que la Ley fue abolida y terminada por Jehová, y que ya no está bajo ella ninguna criatura sobre la tierra, ni siquiera los judíos" (Sea Dios veraz, c. XVI, p. 180). Para ellos el pecado es no alcanzar el grado de justicia que Jehová ha establecido "el poder del nuevo pacto no proviene de los Diez Mandamientos abolidos, sino que es el espíritu de Dios, el cual transforma a los cristianos en una semejanza que refleja a Dios" (Sea Dios veraz, p. 189).
Para salvarse, es necesario a los hombres informarse en lo "concerniente a la misericordia de Dios por medio de Cristo Jesús y luego que tengan fe en la provisión que Él ha hecho... y luego demostrar esa convicción dedicándose a Dios e informando a otros lo concerniente al rescate"; es decir, es necesaria la predicación de la doctrina de los Testigos de Jehová.
Sintetizando, para que la redención tenga efecto nosotros es necesario que nos esforcemos por vencer las tendencias pecaminosas y participar celosamente en las obras de predicación (Razonamiento a partir de las Escrituras, art. 'Rescate', pp. 325-326).
Ahora bien, este "rescate" como lo denominan, da a los hombres el derecho a una vida perfecta, sin fin, en una tierra igualmente perfecta; solo los 144.000 elegidos abandonarán sus cuerpos para convertirse en criaturas espirituales, siendo llamados a la gloria celestial para constituir el cuerpo de Cristo (Cf. Sea Dios veraz, c. XXIII, pp. 268 ss.).
En esta soteriología difícilmente puede ser calificada como cristiana, ya que en ella no hay ni filiación adoptiva, ni inhabitación de Dios en nosotros. Es decir, no hay lo que los católicos denominamos "gracia santificante" que hace al hombre justo a los ojos de Dios, así como hijo adoptivo y heredero del cielo, siendo elevados a una vida superior a la que nos corresponde por naturaleza. Además, los cristianos afirmamos que todos los hombres están llamados a esta doble felicidad natural y sobrenatural.
B.7. Muerte y Resurrección de Jesús
Los Testigos, bajo la apariencia de un lenguaje supuestamente erudito y científico, sostienen que Jesús murió colgado de un "madero" clavado de pies y manos; no crucificado con los brazos extendidos.
Para sostener tal afirmación intentan apoyarse en el sentido de los términos griegos y latino xylón, staurós y crux. Esto lo hacen ignorando la plenitud de sentido de estos términos, las referencias de historiadores sobre las diferentes formas de cruces, y las representaciones de los primitivos cristianos en las catacumbas. Animados por su necesidad de diferenciarse, orientan la fuerza de su argumentación a afirmar que la cruz es un símbolo pagano adoptado por cristianos provenientes del paganismo.
Este punto de doctrina de los Testigos en realidad es de aparición bastante reciente; es introducido por el libro "Riquezas", publicado por Rutherford en 1936; mientras que las referencias de distintos autores, en las publicaciones anteriores de la Sociedad, se hacía uso de cruces tradicionales.
Mucho más grave es la doctrina jehovista acerca de la Resurrección. Hablando de Jesús dicen:"...su vida humana perfecta, junto con todos sus derechos y esperanzas, fue entregada mediante la muerte, pero no debido a algún pecado ni en castigo. No la tomó Jesús otra vez después de su resurrección, porque él fue levantado como criatura espiritual divina." (Sea Dios veraz, c. X, p. 115).
Es decir, según los Testigos de Jehová, Jesús no resucitó verdaderamente, no tenía un verdadero cuerpo humano de carne como el nuestro. Sostienen que con ocasión de sus apariciones, Jesús materializó cuerpos como (dicen ellos) los ángeles lo habían hecho en tiempos pasados.
Aunque les cueste admitirlo, estas afirmaciones destruyen toda la fe cristiana que, como afirma san Pablo en la 1 carta a los Corintios cap. 15 v.17, se asienta sobre la realidad de la resurrección.

B.8. Síntesis de la fe jehovista
Esta síntesis, ha sido tomada textualmente del folleto "Los Testigos de Jehová en el Siglo Veinte" (Watchtower Bible and Tract Society, Brooklyn, 1979), distribuido con ocasión de los congresos masivos organizados por la Sociedad, en la década del ochenta en Argentina.
La Biblia es la Palabra de Dios, es la verdad y es más confiable que la tradición. El nombre de Dios es Jehová. Cristo es el Hijo de Dios y es inferior a Él. Cristo fue la primera creación de Dios y murió en un madero, no en una cruz. La vida humana de Cristo se pagó como rescate por los seres humanos obedientes. Un solo sacrificio ofrecido por Cristo fue suficiente. Cristo fue levantado de los muertos como espíritu inmortal. La presencia de Cristo es en espíritu. El Reino por Cristo gobernará la Tierra en justicia y paz. El Reino trae a la Tierra condiciones ideales de vida. La Tierra nunca será destruida ni despoblada. Dios destruirá este sistema de cosas en la batalla de Harmagedón. Los inicuos serán destruidos eternamente. Sólo hay un camino a la vida. Ya estamos en el "tiempo del fin". La muerte humana se debe al pecado de Adán. El alma humana cesa de existir al momento de la muerte. La esperanza para los muertos es la resurrección. La muerte adámica cesará. El hombre no evolucionó: fue creado. Sólo un rebaño pequeño de 144.000 irá al cielo a gobernar con Cristo. El nuevo pacto se hizo con el Israel espiritual. La congregación de Cristo se edifica sobre Él mismo. Las oraciones deben dirigirse sólo a Jehová por medio de Cristo. No deben usarse imágenes al adorar. Debe evitarse el espiritismo. Satanás es el gobernante invisible del mundo. El cristiano no participa en los movimientos para unir las fes. El cristiano debe mantenerse separado del mundo. Deben obedecerse todas las leyes humanas que no estén en pugna con las leyes de Dios. El tomar sangre en el cuerpo por la boca o venas viola las leyes de Dios. Deben obedecerse las leyes bíblicas sobre la moralidad. El sábado se dio solamente a los judíos y terminó con la ley mosaica. No es propio tener una clase clerical ni títulos especiales. Cristo puso el ejemplo que debe seguirse al servir a Dios. El bautismo por medio de la inmersión completa simboliza la dedicación. Los cristianos deben dar testimonio público de la verdad bíblica.

C. Cambios en la Doctrina del Grupo
Los Testigos de Jehová son hoy muy conocidos por algunas particularidades de su doctrina, tales como su negación a las transfusiones de sangre, o su afirmación de que Jesús no murió en una cruz. Pero lo que muchas veces no sabemos es que no siempre la Sociedad a sostenido estas afirmaciones, sino que, por el contrario, la mayoría de ellas se trata de "novedades" que contradicen sus prácticas anteriores. Un ejemplo claro de esto es la celebración de la Navidad; mientras Russell la celebraba como todo buen cristiano, hoy la desprecian como un rito de origen pagano.
Para tener alguna noticia de esto, trataremos de ver correlativamente las "novedades" que ha introducido cada presidente.

D.1. Russell
Afirmaba que la segunda venida de Cristo se produciría en octubre de 1874 de modo invisible, inaugurando un período de cuarenta años denominado período de recolección, durante el cual el Señor acabaría de reunir su rebaño; el heraldo de esta reunión debía ser el mismo Russell.
Este período de tiempo es también, según el fundador de los Testigos, el fin del "tiempo de los gentiles" que se había inaugurado con Nabucodonosor (en el 606 A. de C.) y que sería esencialmente el tiempo de dominación de los malos.
Russell creía que durante el período de recolección se prepararía la destrucción de estos poderes, destrucción que debiera haber acabado de modo espectacular y definitivo con la gran batalla de Harmagedón, que, según sus previsiones, sucedería a más tardar en 1914, dando lugar al comienzo del milenio, tiempo durante el cual los herederos del Reino reinarían con Cristo en el cielo, y se establecería una tierra nueva.

Distinguía tres clases de hombres:

1- los santos consagrados, los únicos que conocerían la alegría celeste; que han realizado un compromiso con Dios que les obliga a ser como "sacrificios vivos":
el pequeño rebaño, los célebres 144000, que serían los fieles al compromiso hecho con Dios, ellos deberían recibir el trono y la naturaleza divina, y formar el cuerpo de Cristo.
la gran multitud, todos aquellos que, por no haber sido enteramente fieles, serían primeramente castigados; se convertirían en seres espirituales, pero sin el trono ni la naturaleza divina.
2- los hermanos, que creen en Cristo pero no han aceptado la llamada de Russell. Deberán hacer una elección en el tiempo de recuperación, pudiendo entonces obtener una vida humana perfecta. Esta recuperación se haría gradualmente durante el milenio. A la cabeza de esta humanidad se encontrarían los justos del Antiguo Testamento, resucitados como hombres perfectos. 3- los lobos disfrazados de ovejas; los que no creen en Cristo redentor (al modo que lo entienden los Testigos); a ellos les aguardaría una segunda muerte, la destrucción completa.
El Harmagedón anunciado por Russell, no se debe identificar con la Primera Guerra Mundial. En un artículo del 1 de noviembre de 1914 decía que el 20 de septiembre, probablemente había marcado el fin del tiempo de los gentiles, pero que el completo vuelco de las naciones se haría gradualmente, quizás en el espacio de un año. En la reedición de 1916 de "Studies in the Scriptures" (aparecidos originalmente entre 1886 y 1904), debió corregir sus consideraciones sobre la significación de los acontecimientos de 1914, diciendo que a partir de esa fecha el Reino de Dios comenzaría a adquirir autoridad y sería en poco tiempo firmemente establecido (nótese cómo se ha perdido la noción de inmediatez).

D.2. Rutherford
El célebre 'Juez' mantuvo la afirmación que realizara su predecesor, de una presencia invisible de Cristo en el mundo desde 1874, basado en su observación de que a partir de esa fecha se multiplican las invenciones (esto a costa de amañar las fechas, como hizo con respecto al origen de los sindicatos). En cuanto al "período de la recolección" comenzará por atrasarlo: 1878-1918, el corrimiento de cuatro años se debe a un período de preparación que corresponde a la vida pública de Jesús (¿?). En 1924 afirmaba que la recolección comenzó en 1874, pero que en realidad el período de recolección duraba 50 años. No pasó mucho tiempo hasta que afirmó que la recolección recién había comenzado en 1918.
Consecuentemente, 1914 dejó de ser considerada por Rutherford como la fecha de Harmagedón para ser, el comienzo del fin del mundo (¡!), que debería haber culminado con el derrumbamiento de los poderes, tres años y medio después, en la Pascua de 1918, previa glorificación del pequeño rebaño.
Tantos desaciertos explican porqué, a partir de 1918 dejó de hacer referencia a fechas concretas, contentándose con decir que el orden social y político se acabarán "en algunos años" (expresión que mantienen aún hoy); a los años 1914 y 1918 les adjudicó entonces acontecimientos sensacionales pero invisibles, lo más importante: en 1914 Cristo habría subido sobre su trono en el cielo y habría desencadenado la guerra contra Satán, el cuál habría sido expulsado; el reino de Dios quedaba entonces inaugurado en el cielo, Harmagedón no tardaría en llegar.
Pero no fue solo esto, Rutherford también lanzó su propia profecía. En 1920, en el folleto "millones de personas actualmente con vida no morirán jamás" anunció que en 1925 los antiguos patriarcas: Abraham, Isaac, Jacob y otros justos resucitarían para gozar de la vida perfecta del mundo nuevo; porque esa es la fecha del comienzo del gran jubileo judío.
Sostuvo este nuevo anuncio durante algunos años, hasta que en 1929 tomó posesión personal de la casa y el terreno que había preparado para ellos en San Diego, California: Beth-Sarim (Casa de los Príncipes). Inmediatamente después de la muerte del "Juez", la casa fue vendida.
Bastó este último intento para que Rutherford abandonara definitivamente el anuncio de fechas, a partir de entonces se contentó con sólo insistir en la inminencia de la crisis final y del restablecimiento universal.
Desde sus comienzos, los adherentes del grupo recibieron diversas denominaciones: estudiantes de la Biblia, russellistas, o simplemente cristianos. El 26 de julio de 1931, en el Congreso de Columbus, Ohio, Rutherford presentó e hizo aprobar una resolución de cinco páginas según la cual en adelante se les conocería por el nombre de "Testigos de Jehová", nombre que -así sostenía él- le habría sido comunicado por Dios en el otoño de 1922, y que apoyó en Is 43,10-12; 62,2; Ap 12,17.


D. Contradicciones

El siguiente es un elenco sintético de algunas de las muchas contradicciones que podemos encontrar en la doctrina jehovista:
E.1. Rutherford:
La religión fue inventada por el diablo... pero apela a la libertad religiosa para propagar sus ideas y libros. * Ataca la infalibilidad del Papa... pero reclama para él mismo autoridad e infalibilidad totales. * Proclama que los Testigos de Jehová no son servidores de ninguna organización terrestre... pero somete a sus miembros al rígido contralor de la Sociedad, que en definitiva es una organización comercial. * Condena a las "religiones organizadas" pero él mismo emplea los métodos que reprocha.

E.2. Generales:
En un comienzo consideraban que la religión es un invento del diablo... pero hoy se consideran a sí mismos como la "única religión verdadera". * Afirman que los gobiernos humanos son obra de Satanás, por eso no pueden colaborar bajo ningún concepto con ellos... pero elogian a los tribunales judiciales de esos gobiernos cuando aprueban sus prácticas religiosas, pagan impuestos, hacen uso de sus servicios sociales, etc.. * Consideran que las religiones existentes son todas malas por ser organizaciones mundanas... mientras que la Sociedad se han convertido en una gran organización empresaria. * Rechazan todo tipo de estudios teológicos... pero una de sus instancias de formación son las "escuelas de Galaad", versión jehovista de un instituto de estudios teológicos.

E. Las Fechas
En este fin de milenio, cuando se tejen mil fantasías en torno a fechas y cambios, las fechas merecen una consideración particular ya que entre los Testigos de Jehová tienen una relevancia propia.
Son amantes no sólo de profetizar fechas, sino también de las cronologías, y organizar la historia en períodos de años de acuerdo a su interpretación de distintas profecías. Esto es un distintivo de su origen, no olvidemos que en un principio Russell comenzó afirmando que podía establecer la fecha de la segunda venida de Cristo a través de un estudio científico de la Escritura.

F.1. La segunda venida de Cristo
Según enseñaba Russell, aconteció de modo invisible en octubre de 1874 (Cf. Testigos de Jehová en el Propósito Divino, p. 23; 'Profecía' p. 72). Actualmente afirman que Cristo volvió en octubre de 1914 (Cf. La Verdad que Lleva a Vida Eterna, p.93).

F.2. Fin del mundo
Russell predicó que el período o tiempo del fin había comenzado en 1874 (Cf. Zion's Watchtower, a.1, n.1, p.3, 1 de julio de 1879), y que el restablecimiento completo del Reino de Dios se realizaría para el fin de 1914 (Cf. Los Testigos de Jehová en el Designio Divino, p. 57). Hoy enseñan, que las señales del fin han comenzado a cumplirse a partir de 1914 (Cf. La Verdad que lleva a Vida Eterna, c.11, p. 94).

F.3. Harmagedón
Russell profetizó que esta batalla tendría lugar en 1915 (Cf. Estudios de las Escrituras, 2ª serie, p. 101). Hoy, los Testigos afirman esperar su realización. Knorr sostuvo en 1952 que "está ahora a la puerta"( Cf. Sea Dios Veraz, c. XVII, p.200); a fines de la década del '40 anunciaban que tendría lugar en 1975, diciendo que según su cronología correspondía con el fin del sexto día de la creación, luego dieron otra fecha: 1984; en sus últimas publicaciones sólo la describen y no es posible encontrar referencias a fechas concretas(Cf. Razonamiento a partir de las Escrituras, art. 'Armagedón'. Las fechas de 1975 y 1984 fueron obtenidas de Elizaga, Julio, Las sectas nos invaden).

F.4. 1918
Según se anunciaba en "The finished mistery", publicado en 1917; en ese año Dios destruiría las grandes iglesias, y a sus miembros por millones; la cristiandad como sistema caería en el olvido para ser sucedida por repúblicas revolucionarias. La cristiandad sería destruida en un "breve pero memorable período". Por ahora ese "breve período" supera los 80 años.

F.5. El papado
Su fin fue profetizado para una fecha próxima a la terminación del Día de la Ira, que se supone debiera haber tenido lugar en 1914 (Cf. Estudios de las Escrituras, 2ª serie p.356).
F.6. El milenio
Según el ya citado "Estudio de la Escritura", p. 187, el milenio habría comenzado en 1874. Hace cuarenta años, afirmaban que comenzaría después del Harmagedón, "una guerra que todas las señales indican principiará dentro de nuestra generación"( Cf. Sea Dios Veraz, p. 177). Pero una década después comenzaron a decir, y hasta hoy enseñan, que todavía está por comenzar, después que venga el día final (Cf. Atalaya, 1967, p.235/25).
F.7. Primera resurrección
Russell, en la 3ª serie de su "Estudio...", p. 305, afirma que la resurrección de la iglesia debía acontecer en 1878, tres años y medio después de la segunda venida de Cristo. Tiempo después, en 1952 la Sociedad afirmaba: "...Durmieron en el sepulcro hasta la resurrección primera, que aconteció a la venida de Cristo Jesús al templo de Jehová en 1918"( Cf. Sea Dios Veraz, p. 128). ¡Y nadie se enteró!
F.8. Resurrección de los Patriarcas
En "Millones que hoy viven no morirán jamás", p.88-89 / 90-97 el Juez Rutherford afirmaba que Abraham, Isaac, Jacob y los fieles profetas resucitarían en 1925. Posteriormente alteraron levemente la profecía para decir que esta es una "promesa razonable", y que resucitarían antes de Harmagedón (Cf. Los Testigos de Jehová en el Propósito Divino, p.254), o en un tiempo comparativamente corto( Cf. Gobierno, p. 276)... ¿o no tan corto?

F. Las Fechas Hoy
Si este análisis de las fechas le pareció complicado, mucho más difícil le puede resultar si Ud. Intenta tomar las publicaciones de la Watchtower y tener una referencia relativamente coherente de las fechas de la cronología jehovista hoy.
El Reino de Dios: habría sido establecido en 1914. Esto intentan probarlo por:
a) la cronología bíblica; b) los acontecimientos a partir de 1914.
En esta cronología bíblica ocupa un lugar destacado la profecía de Dn 4,1-17. según los Testigos, la profecía tiene un "cumplimiento mayor": el tiempo en que Jehová daría la gobernación sobre la humanidad a su Hijo. Lc 21,24 recoge las palabras de Jesús según las que Jerusalén sería pisoteada por las naciones hasta que se cumpliera su tiempo; según la profecía de Daniel esto sería por 'siete tiempos'. En el tiempo profético (así lo han establecido los Testigos de Jehová y nadie sabe porqué), un día se cuenta como un año, lo que significaría entonces 2520 años. Se considera a Sedequías (Sedecías), "último rey del típico Reino de Dios", que fue quitado del trono de Jerusalén. El último vestigio de soberanía judía habría sido según ellos el gobernador Gedalías, que habría desaparecido hacia principios de octubre del 607 A. de C., 70 años antes del 537 A. de C., año en que los judíos volvieron de la cautividad en Babilonia. 2520 años a partir de aquella fecha, nos colocan a principio de octubre de 1914.
Los últimos días: después de que Cristo fuera según ellos entronizado en el cielo, Satanás y sus ángeles fueron arrojados a la Tierra. Por eso a partir de ese momento se realizaría un proceso de separación, que es lo que se estaría llevando a cabo actualmente desde 1914.
La grande tribulación: tendrá entonces lugar en el tiempo de esta generación, antes de que "hayan pasado del escenario de esta existencia" los últimos miembros de la generación que estaba viva en 1914.
Como hemos anotado al referirnos a cada punto, en la bibliografía contemporánea no se encuentran referencias a fechas concreta de Harmagedón, ni tampoco al fin del papado, de la cristiandad, del "sistema de cosas", ni tampoco a la fecha de la primera resurrección, o de la resurrección de los príncipes de los Patriarcas.
Respecto a estos temas, la revista Atalaya en su entrega del 15 de mayo de 1990 aseveró: Harmagedón, se refiere a "una situación de alcance mundial, aunque en parte su significado se deriva de Meguidó y lo que tuvo lugar en aquella zona", sin llegar a dar ninguna referencia concreta respecto al lugar. Esta batalla tendría lugar "cuando se desarrolle cierta situación que ha de afectar a los testigos de Jehová por toda la Tierra", pero se precisa más aún la fecha diciendo: "La generación actual no pasará antes de que ocurra Harmagedón!".
Lo paradójico es que ellos mismos reconocen que esta es una afirmación que "muchas veces se ha probado a partir de la Biblia en esta revista", lo cual es cierto, esto ocurre, en el ámbito de la bibliografía jehovista al menos a partir de 1946 con la publicación en inglés de "Sea Dios Veraz".
G. Algunas cuestiones "conflictivas"
Durante algún tiempo, los Testigos de Jehová llamaron la atención de la opinión pública merced a algunos aspectos poco habituales de su práctica religiosa. En los tiempos del servicio militar obligatorio era habitual encontrarse en el calabozo de las guarniciones militares con jóvenes que preferían permanecer presos antes que saludar y jurar la bandera, que se negaban a portar armas… porque eran testigos de Jehová.
Tampoco es extraño que en las noticias locales, o que en las salas de espera de los hospitales o en el estudio de algún abogado podamos encontrar casos de padres que se han negado a autorizar una transfusión de sangre a su hijo por motivos religiosos.
Si bien no se trata de aspectos centrales de la fe jehovista, dada su trascendencia y la curiosidad que despiertan, merecen una especial atención:
Las transfusiones de sangre
Esto explica el precepto del libro del Levítico, cap. 7, vv. 10-11: "Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en medio de ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi rostro contra el que coma sangre y los exterminaré de en medio de su pueblo. Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la doy para hacer expiación en el altar por vuestras vidas..."
Este es el motivo y el precepto que están en el origen de la costumbre hebrea de no consumir alimentos que en su elaboración contengan sangre, o de carne que no haya sido debidamente desangrada. En este mismo sentido lo han interpretado también diversos grupos cristianos que tienden a retomar costumbres y usanzas propias del judaísmo.
Pero a esta interpretación religiosa de la sangre, los testigos de Jehová le han dado una nueva dimensión: la prohibición de recibir transfusiones de sangre.
Afirmando que una transfusión es lo mismo que comer sangre, que las terapias alternativas para el uso de sangre en transfusiones no sólo son semejantes sino incluso mejores que la misma sangre, llevan a sus fieles a rechazar para sí y para sus parientes este tipo de tratamientos.
Es obvio que, aún cuando por motivos religiosos se quiera retomar la antigua costumbre de no comer la sangre como un acto de reconocimiento de que la vida es un don de Dios que sólo a Dios corresponde tomar
El rechazo de la cruz
Si hay un símbolo que represente universalmente a las confesiones cristianas, ese es el signo de la cruz. Todas, aún aquellas que se niegan a utilizarla como ornamentación, afirman que Jesús de Nazaret murió atormentado en una cruz formada por dos maderos unidos transversalmente.
Más allá de discusiones, todas las iglesias cristianas identifican la predicación de la cruz con la del Evangelio, negarlo, sería rechazar las palabras de san Pablo en la primera carta a los Corintios, cap. 2, v. 3: "...no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado." Y ninguna de ellas afirmará que adora a la cruz, sino que la sostiene como el símbolo de nuestra redención.
Pero en este punto la Sociedad tenía que distinguirse. A pesar de que luchan denodadamente para ser admitidos como cristianos (ya hemos aclarado que no lo son pues no creen que Jesús sea verdadero Dios), ni siquiera admiten el símbolo universal de los cristianos.
Rechazan la cruz afirmando que es un símbolo pagano, y negando toda evidencia histórica sostienen que Jesús no murió en una cruz formada por dos piezas cruzadas transversalmente, sino en un madero, con las manos juntas sobre la cabeza. Como en el caso de la Navidad, se entretienen largamente en "demostrar" que la introducción de la cruz es un engaño hecho con ocasión de la incorporación de los paganos al cristianismo en el siglo IV, que induce a los fieles a adorar ocultamente a aquellos dioses que los profetas execraban en el Antiguo Testamento.
Mucho se podría escribir sobre este tema, libros incluso, pero todo lo que pueda decirse como respuesta lo ha sintetizado maravillosamente san Pablo en la carta a los Gálatas, cap. 6, v. 14: "¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo...!" ¿O van a decirme también que san Pablo era pagano?
El respeto de los símbolos patrios
Un punto que siempre ha sido muy delicado para los cristianos es el que se refiere a la guerra, el amor a la Patria y el derecho a la legítima defensa.
La doctrina común cristiana sobre este respecto reconoce su fundamento no sólo en las grandezas y enseñanzas de David, el rey guerrero, sino también en los libros de los Macabeos y el Nuevo Testamento. Desde siempre los cristianos hemos encontrado en el cuarto Mandamiento -honrar padre y madre- el fundamento de la exigencia del amor y servicio a la Patria, no como reñida al amor a Dios, sino como una expresión del mismo.
Pero los testigos de Jehová no han podido verlo así. Ya desde los primeros tiempos debieron afrontar dificultades por su rechazo a los símbolos patrios y a brindar servicio a la Patria. Ellos consideran el respeto a la bandera, los juramentos de fidelidad a la patria y el uso de cualquier símbolo como actos de idolatría.
Parten para ello de los textos del Antiguo Testamento que condenan como idolatría los gestos referidos a gobernantes y naciones extranjeras. Pero en su fundamentalismo olvidan que en aquellos tiempos, los gobernantes paganos eran considerados dioses, y recibían como tales culto de adoración... hoy sabemos que nuestros gobernantes son simples mortales, y aún cuando exhiban un poder despótico, nunca serán divinos, y en consecuencia no son objeto de verdadera adoración; en consecuencia, en tiempos de los profetas los estandartes paganos eran también elevados a la categoría de ídolos, muy lejos de nuestras banderas, himnos y escarapelas, que son simples expresiones sensibles de nuestra nacionalidad.

Olvidan también que lejos de condenar, los profetas elogiaban, y los libros sapienciales cantan la alabanza de quienes se armaron legítimamente en legítima defensa del pueblo.
Pero sea que quizás la Sociedad reserve esta alabanza, no para quien legítimamente defienda su Patria, sino para quien defienda a la Sociedad, que como Rutherford proclamó, procura ser una teocracia, es decir, un verdadero estado dentro del estado.

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Re: 2ª Parte de la Secta de los Testigos de Jehová, su Historia

Mensaje por tugalox el Vie Mayo 06 2011, 02:52

gracias muy bueno oiooo oooooo

tugalox
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